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Terapias para adultos

La terapia con adultos, así como la terapia en general, es un proceso a través del cual un psicólogo enseña una serie de habilidades, técnicas y estrategias para conseguir que la persona que acude a consulta pueda afrontar con éxito sus problemas hasta conseguir superarlos definitivamente.

Para ello, además del trabajo que se realiza durante las sesiones, la terapia suele complementarse con tareas para casa. Estas tareas tienen unos objetivos muy concretos, que varían en función del caso que se trate y del momento de la terapia. Al principio, están orientadas a obtener más información sobre el problema y, más tarde, consistirán en practicar las técnicas que se han enseñado en la consulta.

A lo largo de la terapia, el psicólogo actúa como un entrenador personal. Conoce ejercicios y técnicas que enseña a sus pacientes para que éstos, progresivamente, vayan practicando y ensayando hasta dominarlos. Debe quedar claro que el psicólogo enseña cómo manejar las situaciones problemáticas, pero quien verdaderamente «suda la camiseta» es el paciente. Ninguna terapia funciona si la persona no participa activamente.

Cuando la persona comience a aplicar con éxito lo aprendido en la terapia en las situaciones más difíciles para ella y el problema comience a desaparecer, entonces se comenzará a distanciar las sesiones.

¿Cuál es el principal objetivo de la terapia?

El objetivo de toda terapia es conseguir que la persona controle y decida sobre su propia vida sin depender del psicólogo. Se trata de crear la seguridad e independencia que os permitan comprobar que podéis enfrentaros a los problemas vosotros mismos, con los recursos que habéis adquirido en la terapia.

¿Qué técnica empleamos?

En Neuron Psicología trabajamos principalmente con la Terapia cognitivo-conductual. Esta es una forma de tratamiento psicológico dirigido a prevenir, reducir o eliminar comportamientos inadecuados y desadaptativos (por ejemplo, preocupaciones excesivas y descontroladas, bajo estado de ánimo, reacciones agresivas, etc.). También enseña y potencia comportamientos adecuados o adaptativos (manejo adecuado de las preocupaciones y la ansiedad, relacionarse con los demás de una manera eficaz y más sociable, manejo y cambio de emociones y pensamientos atemorizantes o catastrofistas), ayudando así a la persona a mejorar su bienestar y calidad de vida.

Mediante la terapia Cognitivo-Conductual aprenderemos a identificar aquellos pensamientos e interpretaciones, aquella forma de pensar, que nos provoca malestar, que interfiere en nuestra vida cotidiana y nos genera emociones y sentimientos negativos. Aprenderemos a su vez a identificar aquellas conductas contraproducentes, que mantienen o aumentan los problemas. Y, lo más importante, aprenderemos a utilizar estrategias y técnicas que nos ayudarán a manejar de manera adecuada nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestras conductas, para así poder solucionar nuestros problemas.

¿Cómo se trabaja?

Se trabaja en sesión individual. Cada sesión es de 60 minutos de duración aproximadamente.